La misma vieja canciónLos mismos cuadros que vi en la galería idénticas acuarelas de colores fugaces el pulso de una mano turbada por el engaño y ese aire fresco soplando entre los setos
Tu mirada soñaba paraísos nubosos el ventanal de la esquina, los visillos flotando aquella escalera que vi en algún sitio y esos rincones débiles ocultando tu sueño
La estancia vacía como siempre quise el parque y sus novios abrazándose el cuerpo la tarde y la noche y la orilla del bosque
Dos o tres papeles sobre la mesilla húmedos tus ojos la nariz dormida la misma imagen de aquella película antigua
De otro modoFue una conversación laxa donde todo lo dicho se olvidaba en la boca. Tuve en tanto un temor enorme al encuentro, a ese preciso encuentro.
Recordaba aún horas pasadas, cuando no sabía qué hacer para seguir, sin marchar hacia un hogar que detestaba en todas sus dimensiones.
Las palabras de Anderson: ¿a quien las dije? El pánico en las ruinas del lenguaje, en ese indiscutible verano traído de lejos, de las marismas y de la Selva Negra.
Enrique me mintió: nunca fue ésa la persona, ni el nombre que dijo Laura, ni la foto sacada de un viejo truco. Yo lo pensé tan sólo lo pensé. Ahora ya no sabría pensar de otro modo.
PasatiempoNo es porvenir pensar en una máquina ni es porvenir quedarse una vez más con Rosa. Las noches cambiarán, y quiero ser llevado con ellas al pico de la cordillera mansa.
La turbia luz tomase forma a su cuerpo, el fósforo verde diese reflejo a su cara, y la nube que tanto queremos porque está en el cielo la vea yo bajar para darle agua a tu río.
El corazón dormido sueña con despertarse, el universo de oro sólo tiene hombres rudos, los diamantes rojos a tus orejas chillan.
No es porvenir acercarse al después con anhelo porque una máquina así no es todo regocijo,
porque Rosa prometió mover el presente tan sólo unos centímetros.
Visita en DolbyLlegué a tiempo de verme allá sentado un pliego de papeles descansando en las rodillas y en ellos unas cuantas tal vez pocas palabras
Cantaba Stevie por los baffles Su voz se iba o se venía derramando esas palabras por el suelo Y me vi recogerlas
Y me vi al creer que una chica había llegado que se recostaba sobre esas rodillas
Papeles no Su boca
Gavilán y su abrigoManolo es el cómplice del mago Muy de mañana no más el Sol salir Manolo cruza la calle Dobla la Esquina Y echa a volar Su cara de conejo Es tierna Tiene Manolo un sentido del Soñar que ensueña Todo lo que toca Yo me asomo al balcón Lo veo marcharse Lloraba al Principio No lloro ya Me he hecho ya a la Idea De que Manolo no está hecho para mí Y Por Eso Por las noches cuando Manolo regresa a Casa Cuando sus Alas se detienen y planea Hasta su Puerta Yo me pregunto ¿Es Manolo el cómplice del mago o es el Mago mismo? |